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Fibromialgia, luces y oscuridad

Buenos días a todos,

De nuevo en el blog para seguir comentando las situaciones que nos vamos encontrando a lo largo de nuestra actividad con los pacientes de Dependencia en Extremadura y solucionando las posibles dudas que puedan surgir en base a ello.

Hoy tenemos un tema candente, la Fibromialgia. A día de hoy es un tema que suena, pero no se conoce en profundidad, da pie a comentarios extraños del tipo El aire le molesta, Tiene un mal día, Sólo es cuento, y un largo etc de medias verdades y mentiras piadosas.

Ante la pregunta de un usuario de la zona de Zafra ya que le faltaba información sobre el tema y “(…) es que mi vecina tiene fibromialgia unos días sí y otros no. ¿Cómo va eso de la fibromialgia?”  Perfecta pregunta y con respuesta larga que vamos a intentar sintetizar a nuestro propio estilo.

¿Qué es la fibromialgia?

Analizando la palabra, podemos observar que tiene dos partes Fibromia que viene de los palabros raros que se usan en sanidad y quiere referirse a las fibras que componen los músculos, y algia que viene del griego antiguo y significa dolor. Podemos entender que es un dolor que se dirige de forma específica a las fibras musculares.

En los casos estudiados suele estar relacionado con fatiga por sobrecarga muscular en el trabajo; problemas del sueño, que pueden ser, por ejemplo, apnea del sueño; dolores de cabeza crónicos o migrañas; trastornos depresivos o de ansiedad o similares.

En el caso del paciente de fibromialgia, suelen tener no sólo las molestias de los músculos, sino además en cualquier tejido blando (tendones, ligamentos) o incluso a las articulaciones, siendo las más afectadas las de hombro y rodilla.

El dolor que provoca la patología varía, pero siempre suele ser agudo y punzante, y generalmente suele ser profundo, como si clavaran agujas calientes en la zona. Al igual que en la mayoría de los casos, estos dolores se ven acentuados con los cambios de tiempo, el frío intenso, el estado anímico o el estrés.

Estadísticamente, se trata en una enfermedad que se da más a menudo en mujeres de 25 a 50 años, aunque hay casos registrados de hombres.

 

Pero, ¿de donde viene?

Gran pregunta con una respuesta muy seca. No se sabe.

Se relaciona con algunos factores, pero no son condicionantes de la enfermedad. Las posibilidades que se han estudiado son:

  • Trauma físico o emocional. Tras un accidente grave o una situación personal grave que no hemos podido recuperar de la forma correcta, nos encontramos en situaciones que aumentan nuestra sensibilidad al dolor, con lo que podemos relacionar mentalmente con la patología.
  • Respuesta anómala al dolor. Ya que no se tiene muy claro el funcionamiento de la patología, sabemos que en muchas ocasiones viene definida por una respuesta puntual diferente a lo que debería ser el dolor. En el caso de alguien que se golpee en el codo, podemos encontrarnos con un leve entumecimiento, mientras que en otros casos podemos notar una quemadura cuando nos ha rozado la camisa.
  • Siempre sigue la opción de achacarlo a lo desconocido, por ejemplo un virus o bactería, aunque no se ha identificado ninguno que la provoque.

Lo que está claro es que afecta siempre con más frecuencia a mujeres, sobre todo a aquellas que tienen entre 20 y 50 años.

 

Pero, ¿es seguro que es fibromialgia?

Eso es un buen debate, ya que no siempre es fibromialgia. Dependiendo del médico lo podrá dejar en fibromialgia, investigar un poco, hacer pruebas analíticas específicas. En cualquier caso, el cuadro de esta patología se puede confundir, y a veces coincide con:

  • Síndrome de fatiga crónica.
  • Depresión.
  • Hipotiroidismo.
  • Enfermedad de Lyme.
  • Trastornos del sueño.
¿Y cual es su tratamiento?
Esa si que es difícil. ¿Cómo podemos actuar contra algo que no sabemos de donde viene? Pues remediando los síntomas mientras mejoramos la investigación.  Por lo tanto el tratamiento se enfocará principalmente al alivio del dolor, mediante un programa de acondicionamiento físico, fisioterapia, técnicas de relajación (entre ellos el famoso Mindfullness, ya hablaremos de él en otra entrada).
Como tratamiento farmacológico podemos aplicar también en previsión de los síntomas, por ejemplo antidepresivos o relajantes musculares para mejorar el sueño, anticonvulsivos para mejorar el tono muscular, analgésicos.
Lo que mejor funciona en cualquier caso es la terapia cognitiva conductista, ya que ayuda al paciente a manejar mejor los pensamientos negativos, sobrellevar mejor el dolor, buscar actividades agradables y dentro de los límites que puede alcanzar.
Por lo demás, se trata de una patología crónica, que no hemos conseguido remitir y que esperamos poder mejorar en los años venideros.
Y con esto esperamos poder haber resuelto la duda de nuestros usuarios.
Nos vemos la semana que viene, de nuevo por aquí, en Dependencia en Extremadura
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